SmartHome: Hasta el más mínimo detalle

Una casa inteligente (SmartHome, siguiendo el mismo juego de palabras que se utilizó con los SmartPhone) no es más que una casa con automatizaciones que toma decisiones por el usuario, desde un simple termostato que regula la temperatura de la calefacción/aire acondicionado hasta llevar el control de la fecha de caducidad de los yogures de la nevera.

Pero hay cientos de factores a tener en cuenta, por ejemplo las ventanas: Hay 2 cosas que son muy evidentes a la hora de hacerlas “inteligentes”: subir/bajar la persiana y que apertura/cierre de la ventana. Veamos hasta qué punto pueden ser inteligentes:

Persianas

Lo primero que se nos viene a la cabeza es que la persiana se abra justo en el mismo momento que suene el despertador y se cierre cuando haya anochecido , bien eso no es excesivamente complicado sería colocar un motor a la persiana y un temporizador.

Pero hagamos a nuestra ventana más avispada: ¿por qué íbamos a querer la persiana subida todo el día? Este punto es importante y ya empieza a depender de más factores, por ejemplo no es lo mismo si vivimos en el sur de España y estamos en verano (que nos interesará mantener la persiana bajada durante la horas con radiación solar) a si vivimos en el norte de España y estamos en otoño (donde nos interesará que entre la mayor cantidad de luz solar para calentar “gratis” la casa). Por ejemplo para el segundo caso una habitación con buena orientación que recibe sol durante la mayor parte del día se puede mantener con una temperatura agradable de una forma mucho más barata que con placas termosolares (calientan agua, no generan energía eléctrica).

Ventana

Otro lugar donde se puede actuar es en la apertura/cierre de la ventana, principalmente para renovar el aire del interior de la casa, pero ¿qué horas son mejores? Pues como antes, si se quiere hilar muy fino podríamos irnos a la normativa del ayuntamiento correspondiente y podríamos ver qué horas no son las apropiadas. Por ejemplo para en el Ayuntamiento de Gijón:

No se permite bajo ningún concepto sacudir prendas o alfombras en la vía pública, ni desde ventanas, balcones o terrazas, fuera del horario comprendido entre las 6,30 y 8,30 de la mañana. En todo caso, se realizarán estas operaciones en forma que no causen daño o molestias a las personas o cosas.
Ordenanza Municipal de Limpieza, Ayto. Gijón (web)

Aunque siempre habrá vecinos que sacudan las alfombras fuera del horario legal, nuestra SmartHome sabe cuáles son las horas en las que no debería de ventilarse.

Y volviendo al ahorro energético, la casa no debería de abrir la ventana un 15 de agosto a las 14h de la tarde, ni a las 21h de un 15 de enero.

Otro punto de cambio también puede ser el propio cristal, ahora los cristales son pasivos, y si no queremos que nos vean desde el edificio de enfrente ponemos unos “trapos” llamados cortinas, pero ¿por qué no utilizar un cristal que se oscurezca cuando detecte alguien en la habitación?

Cuando escuchamos hablar de SmartHome, SmartPhone o SmartGrid (redes eléctricas) parece que nos quieren vender humo pero si lo pensamos aún queda mucho por mejorar lo que utilizamos a diario, según dijo Martin Cooper (“padre del teléfono móvil”, wikipedia) cuando estuvo en Gijón cuando hizo la primera llamada nadie se imaginaba, ni por asomo, un “androide” (la dobladora que nos tocó sufrir durante su conferencia traducía Android por Androide ya que aún no era un SO tan conocido como lo es hoy), ni mucho menos el poder recibir un email (que aún se estaba “inventando”) en un teléfono móvil.

Eso mismo nos sucederá dentro de unos años cuando la persiana se suba a la vez que suena el despertador, la ventana se cierre durante las horas a las que nuestro vecino de encima sacude el mantel o la nevera nos diga que comamos el yogurt de piña porque es el que más pronto caducará ¿y si hoy quiero el de fresa que compré ayer?.